A mal vivir, mal morir.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
La sardina y el huevo a dedo.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
Está comiendo zacate el burro.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Abre la boca que te va la sopa.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
A mucho hablar, mucho errar.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Barájamela más despacio.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Panza llena, quita pena.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Según el sapo es la pedrada.
Quien acomete vence.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Donde mores no enamores.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
El mono sabe el palo al que trepa.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Más vale media mierda que mierda entera.
El que sigue la caza, ése la mata.
Más fácil es ganar que conservar.
Está como aji titi.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Hablar con lengua de plata.
Como vives, juzgas.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Al dedo malo, todo se le pega.
Le dan la mano y se toma el pie.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.