Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
En Junio hoz en puño.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
A dos palabras tres porradas.
La práctica hace al maestro.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
De la panza sale la danza.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Jamón empezado, pronto mediado.
Romero ahíto saca zatico.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Antes de meter, prometer.
Dádivas quebrantan peñas.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Camino malo, pásalo pronto.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Con dinero baila el perro.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Cada ollero alaba su puchero.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
A creer se va a la iglesia.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
A más beber, menos comer.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Agosto, frío el rostro.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
En enero, suda el fresno.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.