De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
De buen chaparrón, buen remojón.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Más feliz que marica con dos culos.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
El hambre es una fea bestia
El placer es víspera del pesar.
Hombre prevenido vale por dos.
Quien come aprisa, come mal.
Chicharra que canta, calor adelanta.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
¿De que vas, Santo Tomas?
Propagación mear no espuma.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Todo hombre tiene su manía.
Marido muerto, otro al puesto.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
A cada paje, su ropaje.
El hambre aguza el ingenio.
Cada día, su pesar y su alegría.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Pan duro, pero seguro.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
No hay nada peor que un maricon resentido.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
El que no madruga con el Sol no goza del día.