El dar y el tener, seso ha de menester.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Casa cerrada, casa arruinada.
A candil muerto, todo es prieto.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Difama, que algo queda.
El amor mueve montaña.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Bastante colabora quien no entorpece.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Obremos a no ver, dineros a perder.
Muchas hormigas matan un camello.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Mallorquina, puta fina
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El amor entra por la cocina.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Gallo viejo con el ala mata.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Burla pesada, en veras acaba.
Abriles y condes, los más traidores.