Lo prometido es deuda.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
A cabo de rato, Andújar.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Se encontró con la horma de su zapato.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
A braga rota, compañón sano.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
La vida es la novia de la muerte.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Más claro, agua.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Alabanza propia, mentira clara.
Cada villa, su maravilla.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
A quien mucho tiene, más le viene.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Casa ordenada, casa salvada.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
La mujer es gente en la letrina.
A confesión de parte relevo de prueba.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.