La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Casado por amores, casado con dolores.
Te casaste, te entera.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Amante atrevido, de la amada más querido.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Mujer que se queja, marido que peca
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Mujer casada, casa quiere.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Hijos y mujer añaden menester.
Esposa prudente es don de Dios.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
El que se casa, quiere casa.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Vivir juntado es igual que casado.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
A hija casada, los yernos a la puerta.
En mi casa mando yo que soy viudo.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
No es nada que matan a mi marido.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.