Contra fortuna, no vale arte alguna.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Feria de loco es el mundo todo.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Que cada zorro cuide su propia cola.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
El corazón es un guía que los pies siguen
De lo vedado, un solo bocado.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Grandotas aunque me peguen.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
A hijo malo, pan y palo.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Tiene la cola pateada.
Hacer la plancha.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El oficio hace maestro.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Redondear la arepa.
Baila Antón según le hacen el son.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Hacer de un camino, dos mandados.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.