Más da el duro que el desnudo.
A palabra necias, oídos sordos.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Las armas, el Diablo las carga.
Hombre prevenido vale por dos.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Cojo con miedo, corre ligero.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
La lengua unta y el diente pincha
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Cavas tu tumba con los dientes.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Donde hay gana, hay maña.
Ayatola no me toques la pirola.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Boca ancha, corazón estrecho.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Cada palo que aguante su vela.