Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Que dulce queda la mano al que da.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Manos duchas comen truchas.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Manos de sastre no ensucian la tela.
Juego de manos es de villanos.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
A dineros dados, brazos quebrados.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
En otoño la mano al moño.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Al dedo malo, todo se le pega.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Le dan la mano y se toma el pie.
No muerdas la mano que te da de comer.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Juego de manos, rompedero de ano.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Le di la mano y me mordió los dedos.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Diste la mano y te agarraron el pie.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Todo va a parar al dedo malo.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Mano de santo cura como por encanto.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.