Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
No estreches la mano del hombre villano.
Juego de manos es de villanos.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Le di la mano y me mordió los dedos.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A dineros dados, brazos quebrados.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Dar la última mano.
Juego de manos, rompedero de ano.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
A manos frías, corazón ardiente.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Al dedo malo, todo se le pega.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Manos de sastre no ensucian la tela.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Mano de santo cura como por encanto.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Lavarse las manos, como Pilatos.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
En otoño la mano al moño.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.