Espada y mujer, ni darlas a ver.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Todo hombre tiene su manía.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Más vale tender la mano que el cuello.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
No tienes dedos para el piano
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Abrojos, abren ojos.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Ojo por ojo, diente por diente.
Hacer el primo.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Gente de navaja, poco trabaja.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
A la mujer y a la mula, vara dura.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Dama tocada, dama jugada.
En invierno y verano la capa en la mano.
Mucho apretar, listo aflojar.
Manda, manda, Pedro y anda.
Plata en mano, culo en tierra.
Si necesitas una mano, la encontrarás al final de tu brazo.
Niebla en verano, norte en la mano.
A pan ajeno, navaja propia.