Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
A buen juez, mejor pastor.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
No hay enemigo pequeño.
No me quieras dar gato por liebre.
Tripa vacía, suena pronto.
Juez que dudando condena, merece pena.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Donde aprietan, no chorrea.
Indio con puro, ladrón seguro.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Sobre advertencia no hay engaño.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Quieres taparle el ojo al macho.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Un ten con ten para todo está bien.
Ganar, poco vale sin guardar.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.