Quien poco tiene, pronto lo gasta.
A amante que no es osado, dale de lado.
Ese no es santo de mi devoción.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Lo prometido es deuda.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Más perdido que un moco en una oreja.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
No hay miel sin hiel.
Meter aguja y sacar reja.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Antes de criticar, mírate la cola.
Mojarse el potito.
Al buen sordo, pedo gordo.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El que se enoja pierde.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
La fantasía es necesariamente inútil
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El buey solo bien se lame.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Cual andamos, tal medramos.
Boca seca hace bolsa llena.