Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
No estreches la mano del hombre villano.
Lo raro es caro.
Lo pasado, pisado.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Una sola vez no es costumbre.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Una vez al año no hace daño.
Si ofendes serás ofendido
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Quien desprecia, comprar quiere.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Mucho preito hace mendigo.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
El que no se fía, no es de fiar.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Buey harto no es comedor.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Buena ventura solo con otra dura.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
El que porfía mata venado.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
El buen cirujano. opera temprano.
Buen comedor, buen dormidor.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Más pica espuela de celos que de aceros.