El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Vale más rodear que mal andar.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
A buey viejo, no se le saca paso.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Perro pendejo, no va a la gloria.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Una pena quita a otra pena.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Hacerte amigo del juez
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Obras vea yo; palabras, no.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Pan ajeno nunca es tierno.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.