Boca sucia no habla limpio.
La manzana podrida pudre a las sanas.
No hay cosa que no tenga su contra.
Mala cuña es la de la propia madera.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
A grandes males, grandes enfermos.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
A palabra necias, oídos sordos.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Más peligroso que mono con navaja.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
¿Mirón y errarla?.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
No por mucho pan, es peor el año.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Dar palos de ciego.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
La gente miedosa, es más peligrosa.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Mal se caza con perros desganados.
El que bien huele, mal hiede.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Barco viejo, mal navega.
No cuentes dinero delante de los pobres.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.