Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
El que paga mal, paga dos veces.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Buena es la costumbre en el bien.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
A un traidor, dos alevosos.
Fruta desabrida, no es apetecida.
A palabras necias, bofetones.
A falta de pan, buenas son tortas.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Con los descuidados, medran los abogados.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Hay confianzas que dan asco.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
El comedido sale jodido.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
La mejor bellota es para el peor marrano.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Bueno está lo bueno.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Para el pan ralo, no hay año malo.