Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
A mala cama, buen sueño.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Agua mansa, traidora y falsa.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Buena muerte es buena suerte.
Peor es la moza de casar que de criar.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Ningún rencor es bueno.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Lo que es bueno para el diente es malo para el vientre.
¿Fiado?. Mal recado.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Molino que no muele, algo le duele.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.