Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Guarda que comer y no que hacer.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
La monotonía genera aburrimiento
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
No todos los que mean en pared son hombres.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Más vale puta moza que puta jubilada.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Yemas de Abril, pocas al barril.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
La primavera la sangre altera.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
El que no arriesga, no pasa el río.
Torres más altas cayeron.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Quitar la leña debajo de la caldera.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Hermano mayor padre menor.
No vale un ardite.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
En poca agua, poco se navega.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Nunca llueve a gusto de todos.
A llorar al cuartito.
Las palabras no cuestan plata.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
A grandes cautelas, otras mayores.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
La fortuna a los audaces ayuda.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Flor sin olor, no es completa esa flor.