Madre piadosa cría hija miedosa.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Mucho apretar, listo aflojar.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
A mis años llegaras o la vida te costara.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Hombre valiente no muere de viejo.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Madre es la que cría, no la que pare.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Paciencia y barajar.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
A fullería, cordobesías.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Mallorquina, puta fina
El que de joven corre, de viejo trota.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
A pan duro, diente agudo.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.