Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
A barba muerta, obligación cubierta.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
La edad primero que la belleza.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Remendar y dar a putas.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Renegad de viejo que no adivina.
Buena vida si refrenas tu ira.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Esa más viejo que Matusalén.
Buen moro, o mierda u oro.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Como te cuidas, duras.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Viejo es Pedro para cabrero.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
La mayor ventura, menos dura.
Mal mascado y bien remojado.
Acometer hace vencer.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Virgo viejo, puta segura.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
A buey viejo, no le cates abrigo.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
A la hija muda, su madre la entiende.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.