Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Ande o no ande, la burra grande.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Vicio no castigado crece desatado
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Tu hablar te hace presente.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
Darle a uno mala espina.
De tal palo tal astilla.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
En el medio está la virtud.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Mujer que se queja, marido que peca
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
A refajo verde, ribete encarnado.
Al mal año, tarria de seda.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
La llaga sana, la mala fama mata.
Echando a perder se aprende.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Sé osado y serás afortunado.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
El más fuerte teme a la muerte.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Ayer putas y hoy comadres.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.