Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Tarde piaste pajarito.
Emborrachar la perdíz
Buscar la luna a mediodía es bobería.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Llegar a punto de caramelo.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
A misa temprano nunca va el amo.
A buenas horas, mangas verdes
De día no veo y de noche me espulgo.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
O errar o quitar el banco.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Abusar es mal usar.
Escatimar y dar a putas.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Duerme más que un gato con anemia.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
El que mucho duerme poco aprende.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Dar con la puerta en la cara.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Hay que poner remedio a tiempo.