Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
La ocasión asirla por el guedejón.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Dar en el clavo.
Alabar y callar para medrar.
No te fíes del enemigo que duerme.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Mucho apretar, listo aflojar.
Pobreza, víspera de vileza.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
En Agosto trilla el perezoso.
El tiempo vuela, que se las pela.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Ocasión llegada presto agárrala.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Mal mascado y bien remojado.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Vivir es morir lentamente.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Hay ropa tendida.
Más fácil es caerse que levantarse.