Carne a carne, amor se hace.
El deseo hace hermoso lo feo.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Ave que vuela, a la cazuela.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
La zorra se conoce por la cola.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Del lobo un pelo.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Está mal pelado el chancho.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Apaga la luz, Mañosón!
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Manos duchas comen truchas.
Lo que haces, encuentras.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
A la larga, todo se arregla.
Averiguelo, Vargas.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Beber con medida alarga la vida.
Cada día, su pesar y su alegría.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Dura el nombre más que el hombre.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Tentar la huevera a las gallinas
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Cada uno se apaña según tiene maña.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Agua de avenida, no puede ser bebida.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.