Iglesia, o mar, o casa real.
Ayunar, o comer truchas.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
A gran calva, gran pedrada.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
No falta de que reirse.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El otoño de lo bello, es bello.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Molino que no muele, algo le duele.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
De todos modos, Juan te llamas.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
El mal llama al mal.
Quien tiene dineros, compra panderos.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Una palabra deja caer una casa.
El que venga atrás que arree.
No te salgas por la tangente.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Si truena es porque va a llover.
Amor comprado, dale por vendido.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Las obras, con las sobras.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Del mirar nace el desear.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Se las sabe por libro
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
A río crecido, sentarse en la orilla.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Lancha La no pasa en balde.