De esta capa nadie se escapa.
Alegría, belleza cría.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Palabra de cortesano, humo vano.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Dar tiro.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Año nuevo vida nueva.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Barba remojada, medio afeitada.
A bien obrar, bien pagar.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Al último siempre le muerde el perro.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Estoy en un callejón sin salida.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Son más los días que las alegrías.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Gran calma, señal de agua.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.