Mal de muchos, consuelo de tontos.
De esta capa nadie se escapa.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Palabra de cortesano, humo vano.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Dar tiro.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
A bien obrar, bien pagar.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Barba remojada, medio afeitada.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Año nuevo vida nueva.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Al último siempre le muerde el perro.
Estoy en un callejón sin salida.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Cuando no está preso lo andan buscando.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Son más los días que las alegrías.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.