Andarse por las ramas.
Ama el sol, el que tiene sombra
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
En verano hasta el más seco suda.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Cada pardal a su espigal.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Hay quien las mata callando.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Donde uno piensa, otro sueña.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Claridad, y no en el caldo.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
El fraile, la horca en el aire.
Chilla más que un camionao é pollos.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
La oración breve sube al cielo.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
La oprtunidad la pintan calva.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
La tierra que me sé, por madre la he.
Si no vas a planchar, no arrugues.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Alegría, belleza cría.