Febrero, rato malo y rato bueno.
Arandino, borracho fino.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Dar palos de ciego.
Hablando nos entendemos.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Estar en tres y dos.
A la madrastra, el nombre le basta.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Hablar poquito, y mear clarito.
Donde mores no enamores.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
El placer es víspera del pesar.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Un Julio anormal seca todo manantial.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
En camino largo, corto el paso.
Flaca es la mujer por gorda que esté.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Fea con gracia, mejor que guapa.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Abogacía, que una boga y otra cía.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Dar con la puerta en la cara.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
De chica candela, grande hoguera.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
A cautela, cautela y media.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.