A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
A donde fueres haz lo que vieres.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Abril, siempre fue vil.
Amor y vino, sin desatino.
Marido celoso, viejo mañoso.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
El que con lobos anda a aullar aprende.
La sardina y el huevo a dedo.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
A golpe dado no hay quite.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Propagación mear no espuma.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
La larga visita la alegría quita.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Si voy, con lo que te doy.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Fía mucho, más no a muchos.
Bien ama quien nunca olvida.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Cuando masques, no chasques.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Marido muerto, otro al puesto.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.