Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Tal para cual.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
Vale más rodear que mal andar.
Cada día verás quien peque y pague.
Parejo como las calles de León.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Gracias que hacen pero no la ven.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Al pez, una vez.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
La vida es un misterio, desvelalo.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Las obras, con las sobras.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Te va a atropellar un carrito de helados.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Al mal hecho, ruego y pecho.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Casado, pero no capado.
A escote, no hay nada caro.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Buena madera, buen oficial espera.