En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Cuando masques, no chasques.
A mucho vino, poco tino.
En Noviembre el frío vuelve.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
El sol brilla para todos.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
La muerte todo lo ataja.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Ni miento ni me arrepiento.
Caminar sobre seguro.
El joven armado y el viejo arrugado.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Cuanto mayor es la subida, tanto mayor es la descendida.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Los frailes en jubón, hombres son.
A gran pecado, gran misericordia.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Caballo de andadura poco dura.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Quien cerca halla, cerca calla.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Dios los cría y el diablo los junta.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
¡Se nos creció el enano!
A golpe dado no hay quite.
Juego mayor quita menor.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Hasta los animales se fastidian.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
El hambre aguza el ingenio.