Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Mujer refranes, muller puñetera.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Consejo tardío, consejo baldío.
No hay altanería que no amanece caída.
Después de la resaca viene la pleamar.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Hay más días que sandías.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Abril, deja las viñas dormir.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Pobreza, víspera de vileza.
Dama tocada, dama jugada.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Ocasión llegada presto agárrala.
Cual andamos, tal medramos.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Después de el lunes viene el martes.
Moza reidora, o puta o habladora.
De hoy a mañana se cae una casa.
Redondear la arepa.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Más verga que el Trica programando.
Madre muerta, casa deshecha.
Tirar la casa por la ventana.
A fullería, cordobesías.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Café cocido, café perdido.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.