Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
A buen sueño, no hay cama dura.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Hacerse de la vista gorda.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
El flojo trabaja doble.
Llagas viejas, tarde sanan.
Cuanto más se duerme más se quiere.
La leche cocida, tres veces subida.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
El que mucho corre, pronto para.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Antes doblar que quebrar.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
A todo coche, le llega su sábado.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Manda, manda, Pedro y anda.
Matanga dijo la changa.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
El que duerme con niños amanece mojado.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Camino malo, pásalo pronto.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Estas son de mi rodada.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.