Como se vive, se muere.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Amor sin plata, no dura.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Parecerse como un huevo a una castaña.
El amor primero es el único verdadero.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
A palabras necias, bofetones.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
A quien mucho tiene, más le viene.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Apaga la luz, Mañosón!
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
El llanto sobre el difunto.
Suerte, y al toro.
Cavas tu tumba con los dientes.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Abierto el saco, todos meten la mano.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
A confesión de parte relevo de prueba.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
La esperanza mantiene.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.