Amigo lejos, amigo muerto.
Los amantes que se pelean, se adoran
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
A donde acaba el novio, empieza el marido.
No hagas bien sin mirar a quien.
Dos testigos matan a un hombre.
Cinco: por el culo te la hinco.
Araña de día, carta o alegría.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
La edad primero que la belleza.
Quien hace, aplace.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Mano de santo cura como por encanto.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Ante Dios, todos somos iguales.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
De descansar, nadie murió jamás.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Hacer un viaje y dos mandados.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Dame venta y te daré cuenta.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Alforjas llenas quitan las penas.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Dios aflige a los que bien quiere.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
El que da primero da dos veces.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Hablar bajo y obrar alto.
Propagación mear no espuma.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas