Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Cada dueño tiene su sueño.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Donde hay obras, hay sobras.
No habría putas si no hubiese alcahuetas.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Me lo contó un pajarito
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Hablando la gente se entiende.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Abril, deja las viñas dormir.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
De buena semilla, buena cosecha.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Me dejó como la guayabera.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Donde aprietan, no chorrea.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
La mala costurera, larga la hebra.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Obra acabada, maestro al pozo.