Con la boca es un mamey.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Más dura una taza vieja que una nueva.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
A marido ausente, amigo presente.
La ignorancia es madre de la admiración.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Mojarse el potito.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
Hay que sufrir para merecer.
Agua tardera, agua maicera.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Pastelero a tus pasteles.
La práctica hace al maestro.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Cosa muy querida, presto perdida.
Hacer la del humo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Cuentas viejas líos y quejas.
Hambre matada, comida acabada.
En todas partes se cuecen habas.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Flaca es la mujer por gorda que esté.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Gallo viejo con el ala mata.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
El vino es la leche de los viejos.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.