Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Grandotas aunque me peguen.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Gente castellana, gente sana.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
La vejez mal deseado es.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Roma, acuerdos y locos doma.
De buena casa, buena brasa.
Harto da quien da lo que tiene.
A la vejez aladares de pez.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Amor con casada, solo de pasada.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Para alcanzar, porfiar.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Sacar las castañas del fuego.
No con quien naces, sino con quien paces.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Leche y vino, veneno fino.
Colgar los guayos.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.