Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Al maestro, cuchillada presto.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
El queso pesado, y el pan liviano.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El agua arruina el puente y el vino la mente
El que va para viejo va para pendejo.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Dos es compañía, tres multitud.
Dios castiga, pero no ha palo.
Ruego de Rey, mandato es.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Es como llevar leña para el monte.
El que nace capacho, muere serón.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
La comida reposada, y la cena paseada.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
La mucha tristeza es muerte lenta.