A la pereza persigue la pobreza.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Cuantos más gatos más ratones.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Igual con igual va bien cada cual.
Donde hay caridad, hay paz.
En Octubre echa pan y cubre.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Confesión hecha, penitencia espera.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Burro suelto del amo se ríe.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
A fullero, fullero y medio.
A buey viejo, no le cates abrigo.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Te casaste, la cagaste.
Marido muerto, otro al puesto.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Hacer una cosa en un avemaría.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Más cura la dieta, que la receta.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Ocasión perdida, para siempre ida.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Comer uva y cagar racimo.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.