Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Con gente mal criada, nada.
Mojarse el potito.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Rama larga, pronto se troncha.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Cada altar tiene su cruz.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Gente de navaja, poco trabaja.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Al mal amor, puñaladas.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
A la mujer no la cates, no es melón.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Cada mochuelo, a su olivo.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Barbero, o loco o parlero.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Quien más tiene, menos suelta.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Riqueza vieja es la nobleza.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El hambre es muy mala consejera.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad