Llave puesta, puerta abierta.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Juez airado, injusto el fallo.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Redondear la arepa.
Poco a poco hila la vieja el copo.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
A mucho amor, mucho perdón.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Quien bien ata, bien desata.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Molino cerrado, contento el asno.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Tras cada pregón, azote.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Burro suelto del amo se ríe.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Muchos componedores descomponen la novia.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
La tercera es la vencida"
Secreto entre reunión es de mala educación.
Para alcanzar, porfiar.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.