Mujer refranes, o coja o puñetera.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Soltero maduro, maricón seguro.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Dueña que mucho mira, poco hila.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Más vale bien amigada que mal casada.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Hija que casas, casa que abrasa.
Donde manda el amo se ata la burra.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Bendita la casa que a viejos sabe.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Suegra, ni de barro es buena.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
En casa llena no hay mujer mala.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Ahí está la madre del cordero.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Más ordinario que una monja en guayos.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Guagua que llora mama.
Suegra y sin dinero, al brasero.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.