Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
¿Mirón y errarla?.
En casa llena el loco no se apena.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Puta y fea, poco putea.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Muerte deseada, vida prolongada.
La crianza aleja la labranza.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Casado por amores, casado con dolores.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Demasiada amistad genera enfados
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Más vale tuerta que muerta.
La muerte, al pobre no se atreve.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Un amigo vale cien parientes
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.