Ofrecer el oro y el moro.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
En la tardanza está el peligro.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
A barco nuevo, capitán viejo.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
El Rey es poco para su porquero.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
El que se queja, sus males aleja.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
De todos modos, Juan te llamas.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
El gandul es un cadáver con apetito.
No es la vaca más ubrona, quien más leche proporciona.
De sabios es variar de opinión.
Quien acomete vence.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Al engaño, con engaño.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El burro hablando de olotes.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Al endeble todos se le atreven.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Quien se excusa se acusa.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Baños, hasta los cuarenta años.
Gran hidalguía y la despensa vacía.