A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
El que está a las duras, está a las maduras.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
La práctica hace al maestro.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Quien se casa, casa quiere.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
A casa nueva, puerta vieja.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Hacerte amigo del juez
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
La misa, dígala el cura.
La fantasía es la loca de la casa
Mujer ventana, poco costura.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Dama tocada, dama jugada.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Costumbre mala, desterrarla.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.