La tierra será como sean los hombres.
Buscarle la quinta pata al gato.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Madre pía, daña cría.
No es un hombre más que otros si no hace más que otros.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
No hay que buscarle mangas al chaleco.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Malo es cojear delante de un cojo.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Quien hace malas, barrunta largas.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Hacienda de pluma, poco dura.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Cada día verás quien peque y pague.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Espéjate para que veas cómo eres.
Hay que sufrir para merecer.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Ante la duda, la Charly.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
El perezoso siempre es menesteroso.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
El que más hace, menos alcanza.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.