Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Ha de salir la corneja al soto.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Ladra de noche para economizar perro.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Ese huevito quiere sal
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Se llena antes el ojo que el papo.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Peor es mascar lauchas
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
El que la hace, la paga.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Quien ama, teme.
Saber es poder.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Enero, claro y heladero.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Oye primero y habla postrero.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Jamón empezado, pronto mediado.
Caminito comenzado, es medio andado.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Cada cual es dueño de su miedo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Habiendo don, tiene que haber din.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
Quien come aprisa, come mal.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.