Vaca flaca, siempre parece ternera.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
El que manda, manda.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Buey viejo, surco nuevo.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
¡Chínchate un ojo!
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Codicia mala, el saco rompe.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
También la vaca negra produce leche blanca.
El que no cojea, renquea.
Mano que te da de comer no has de morder.
El perro hambriento no teme al león.
El pescador de caña, más come que gana.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Tal para cual.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Hay gustos que merecen palos.
Oveja que bala, bocado que pierde.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
En la cancha se ven los gallos.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
De mala sangre, malas morcillas.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
El hombre nació para morir, es mortal.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Hay que coger al toro por los cuernos.