El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Comer arena antes que hacer vileza.
Quien hijo cría, oro cría.
Mucho preito hace mendigo.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Búho que come, o muere.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Mal acaba quien mal anda.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Más ven cuatro ojos que dos.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
El monte tiene ojo.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.